Por Sissi Liu y Tanya Shirman, doctora
El verano pasado, el humo de los incendios forestales cubrió amplias zonas de Estados Unidos y Canadá, incluidas áreas situadas a miles de millas de los propios incendios. Recordemos que el 7 de junio de 2023, el segundo día de la emergencia por humo de incendios forestales en esa ciudad, Nueva York registró unÍndice de Calidad del Aire de 342, lo que la convirtió en la ciudad con el aire más peligroso del mundo (cualquier valor superior a 301 se considera peligroso para todas las personas).
Durante estos fenómenos, cada vez más habituales, los organismos gubernamentales y los expertos en salud pública suelen aconsejar a la población que permanezca en el interior y adopte medidas para mejorar la calidad del aire interior, como cambiar los filtros de los sistemas de climatización, con el fin de proteger a las personas de estas condiciones peligrosas. Pero, ¿es esto realmente eficaz?
New peer-reviewed research by scientists at Metalmark, published in the journal Atmosphere, shows that wildfire smoke consists of particulate matter around or smaller than 0.3 µm (PM <0.3 µm), that these very small particles are found inside buildings, and they escape removal by most HVAC filters. Many studies have shown that particles this small are dangerous given their ability to carry toxins and penetrate deep into lungs. Exposure to wildfire smoke specifically has been shown to increase hospital admissions, cardiovascular and respiratory diseases, and mental disorders.
Las pruebas estándar del sector se realizan utilizando sales inorgánicas y aceites para simular los contaminantes atmosféricos y, por lo general, se limitan a un tamaño de 0,3 µm; sin embargo, dado su tamaño y su composición, el humo es fundamentalmente diferente de esos compuestos. La composición química y el tamaño de las partículas de humo de los incendios forestales influyen enormemente en el rendimiento de los filtros. La investigación demuestra que los medios filtrantes electretos sintéticos (de polímero) utilizados por la mayoría de los filtros de climatización en edificios residenciales y comerciales no capturan muchas de estas partículas submicrónicas. Aunque la eficacia de estos filtros puede variar según el fabricante, se sabe que pierden eficacia de forma drástica cuando se utilizan para filtrar el humo. En una emergencia por incendios forestales, esto significa que la mayoría de los filtros de climatización podrían resultar ineficaces a la hora de protegernos.
Por otro lado, se ha comprobado que los filtros con material de fibra de vidrio son más eficaces de forma constante. Sin embargo, su uso provoca una resistencia mucho mayor al flujo de aire dentro del sistema de climatización, lo que reduce el rendimiento general del mismo, aumenta el consumo energético y los costes, y acorta la vida útil de los equipos.
Esta investigación pone de relieve la importancia de llevar a cabo estudios sobre sistemas de climatización y filtración que reproduzcan mejor las condiciones del mundo real utilizando métricas e instrumentos adecuados. Para quienes poseen o gestionan instalaciones de climatización, la aplicación y el problema determinan qué solución se debe elegir, por lo que es importante no basarse exclusivamente en una clasificación genérica. Por ejemplo, una clasificación de eliminación de polvo dice muy poco sobre la eficacia de la filtración del humo. Por último, si vives en una zona afectada por el humo de los incendios forestales —¿y quién no?—, plantéate utilizar filtros fabricados con materiales que realmente capturen estas partículas minúsculas y complejas sin perjudicar el funcionamiento de los sistemas.