El Boletín de Edificación Sostenible

Perspectivas, políticas y estrategias

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GBI reunió a 300 responsables de centros de datos para debatir sobre la sostenibilidad. Esto es lo que aprendimos: 

Por Christopher Binder, Halley Sizemore, Adam Wellen y Annie Snyder 

Más de 300 profesionales del sector de los centros de datos acudieron a Dallas en mayo para asistir al seminario «Better Buildings: Data Centers» organizado por GBI. Representaban a una amplia variedad de sectores de la industria, entre los que se encontraban diseñadores, propietarios, operadores, ingenieros, responsables políticos y expertos en sostenibilidad de todo el ecosistema de los centros de datos.  

A lo largo de dos días, los asistentes abordaron algunos de los retos más acuciantes del sector. Estas son las conclusiones más importantes que hemos extraído en lo que respecta a la sostenibilidad en el sector de los centros de datos: 

1. La confianza de la comunidad es fundamental 

El seminario comenzó con un breve documental en el que se ponían de relieve las preocupaciones de la comunidad ante el rápido avance de la construcción de centros de datos. Esto hizo que estas cuestiones ocuparan un lugar central en los debates a lo largo de todo el evento.  

El Dr. Noah Goldstein, deGoogle, abordó este tema directamente durante su ponencia principal: el sector debería esforzarse más por ganarse la confianza de la comunidad, y la falta de participación y transparencia plantea problemas reales para el desarrollo de los proyectos.  

 A lo largo de la jornada, los ponentes reiteraron que la preocupación de la comunidad no debe considerarse un problema que haya que gestionar. Por el contrario, debe abordarse como un catalizador para mejorar el rendimiento de los edificios y reducir los impactos locales.  

La mesa redonda de clausura, «Más que megavatios», moderada porPhil Koblence, deNomad FuturistyNYI, lo dejó claro. Representantes deApplied Digital,PointOne,PowerHouse Data Centers,Crane yel condado de Loudouncoincidieron en la misma conclusión: la participación de la comunidad no puede ser una cuestión secundaria. Debe integrarse en el desarrollo del proyecto desde el primer día. La credibilidad a largo plazo del sector depende de las medidas que adopten ahora para colaborar de forma proactiva con las comunidades y abordar sus inquietudes mediante un diálogo constructivo, tomar decisiones de diseño que den prioridad a la sostenibilidad y destinar recursos a programas y mejoras de infraestructura que aporten beneficios tangibles.  

Conclusión:la participación de la comunidad no es un mero trámite que hay que cumplir. Debe ocupar un lugar prioritario en todas las decisiones relacionadas con el desarrollo. 

2. La crisis energética ya está aquí y está obligando al sector a convertirse en algo para lo que no fue concebido. 

El Consejo de Fiabilidad Eléctrica de Texas (ERCOT)prevé quela demanda de electricidad en Texas supere los 367 GW para 2033. La inversión en infraestructura de transporte necesaria para satisfacer esa demanda se calcula en decenas de miles de millones. La brecha entre lo que la red puede suministrar actualmente y lo que necesita el sector está creciendo más rápido de lo que surgen las soluciones. 

En una mesa redonda moderada porDean Perrine, deJSA, en la que participaronWB Engineers + Consultants,ERCOT,Crusoe ySchneider Electric, quedó claro que los operadores de la red eléctrica no van a resolver este problema por sí solos. Necesitan promotores que aporten innovación y estén dispuestos a contribuir a la estabilidad de la red y a la gestión de la demanda.  

 Hubo un consenso generalizado en que el desarrollo de los centros de datos y la infraestructura energética están íntimamente relacionados: los retos a los que se enfrentan las empresas eléctricas son ahora compartidos por los clientes a los que esperan dar servicio. La colaboración es esencial para hacer frente a la magnitud y el ritmo del crecimiento de la demanda, así como a la realidad del envejecimiento de la infraestructura de la red eléctrica. No hay soluciones fáciles, pero los ponentes y los asistentes coincidieron en las cuestiones centrales de este debate que abarca a todo el sector: ¿En qué plazo pueden los promotores de centros de datos trabajar para construir capacidad nuclear o implantar otras fuentes de energía alternativas a gran escala? ¿Cómo pueden competir los promotores más pequeños en un mundo en el que el suministro eléctrico se convierte en un factor diferenciador estratégico? ¿Cómo pueden las comisiones reguladoras estatales (PUC) incentivar el desarrollo que aporte nueva capacidad a la red y mejore la infraestructura existente? 

Conclusión:la cuestión energética ya no es solo una cuestión de costes operativos. Es estratégica, existencial y tiene importantes externalidades medioambientales. Las empresas que den con soluciones energéticas integradas antes que las demás obtendrán una ventaja significativa. 

3. La construcción sostenible no tiene por qué ralentizar el proceso, pero la coordinación debe mejorar considerablemente. 

A la hora de construir centros de datos más sostenibles, nuestros mayores obstáculos no son técnicos, sino logísticos. 

En una sesión sobre estrategias alternativas de ejecución, moderada porBrian Stamper, deAdvantic Building Group, y en la que participaron representantes deCompass Datacenters,Aligned Data Centers,Mortenson,Corgan yHolder Construction, se debatió cómo la falta de coordinación entre sectores es lo que realmente frena el desarrollo sostenible. 

Las limitaciones en el suministro de energía, los largos plazos de entrega de los equipos, la falta de alineación entre los incentivos de las empresas de servicios públicos y los promotores, y la participación irregular de los ayuntamientos ralentizan los proyectos y empujan a los promotores a optar por atajos menos sostenibles. Un enfoque más estructurado e intersectorial, que implique a las partes interesadas clave mediante un diálogo más temprano y coherente, podría ayudar a salvar esas brechas sin dejar de apoyar el crecimiento empresarial. 

Cuando se combinan una red eléctrica sobrecargada y largos plazos de entrega de los equipos con incentivos desalineados por parte de las empresas de servicios públicos y autorizaciones municipales impredecibles, los proyectos se estancan. Con demasiada frecuencia, estos retrasos sistémicos provocan que los equipos, presionados por el pánico, opten por atajos menos sostenibles y con altas emisiones de carbono solo para cumplir los plazos. Si queremos construir mejor sin sacrificar el crecimiento, debemos replantearnos por completo nuestro enfoque respecto a las colaboraciones. Eso significa romper los silos y reunir a las empresas de servicios públicos, los ayuntamientos, los responsables políticos y los actores del sector mucho antes para alinearse en torno a objetivos sostenibles. 

Las decisiones tomadas en las fases iniciales son igualmente fundamentales, un aspecto que quedó patente durante la mesa redonda sobre materiales sostenibles moderada porMiranda Gardiner,del iMasons Climate Accord, y en la que participaronel Global Electronics Council,Leviton,WoodWorks yEquinix, lo que aportó otra dimensión: las decisiones que se toman antes de que la primera pala toque el suelo son de vital importancia.  

Reducir el carbono incorporado en los materiales estructurales, exigir transparencia en la cadena de suministro y trazar el ciclo de vida de una instalación son los nuevos criterios de referencia para un desarrollo responsable. Para acelerar este progreso en todos los ámbitos, el sector debe ponerse de acuerdo en unas normas medioambientales más claras y en el intercambio de datos. 

Conclusión: La rapidez y la sostenibilidad no son, en sí mismas, incompatibles. Sin embargo, lograr ambas cosas requiere una coordinación que el sector aún no ha conseguido a gran escala.Forma 

4. El agua es una de las principales preocupaciones, y los centros de datos deben informar mejor al público. 

La preocupación pública por el consumo de agua de los centros de datos va en aumento y refleja temores fundados sobre el uso de recursos por parte de estos centros, especialmente en zonas con escasez de agua. Sin embargo, muchas instalaciones modernas de centros de datos han implantado nuevas tecnologías que reducen el consumo de agua y su impacto sobre estos recursos. La brecha entre lo que ocurre en la práctica y la percepción generalizada que tienen la sociedad y los organismos reguladores sobre el consumo de agua de los centros de datos representa tanto un riesgo como una oportunidad. 

La mesa redonda sobre el agua, moderada porMatt Grandbois, deAirJoule, y en la que participaron ponentes deHDR,Stream Data Centers,Atmosphere Data Centers,Rowan Digital Infrastructure yCumulus, dejó claro que el problema de comunicación del sector es casi tan importante como su propio reto en materia de gestión del agua. Las diferentes estrategias de refrigeración generan huellas hídricas drásticamente diferentes. La refrigeración líquida de circuito cerrado, por ejemplo, puede reducir significativamente el consumo de agua en comparación con los sistemas de refrigeración por evaporación. Además, la confusión entre el uso del agua —el uso y la devolución del agua a su fuente— y el consumo de agua —la pérdida de agua por evaporación hacia el ciclo hidrológico— puede dar lugar a más malentendidos sobre el impacto de una instalación en los recursos hídricos.  

Los ponentes también hicieron hincapié en la necesidad de contar con indicadores comunes para la presentación de informes sobre el consumo de agua en los centros de datos, y reconocieron las limitaciones de la eficacia en el uso del agua (WUE) a la hora de tener en cuenta el consumo de agua en las fases previas a la producción de energía. Hubo un fuerte consenso sobre la necesidad de una mayor estandarización de los indicadores de consumo de agua del sector y de tener muy en cuenta el «nexo agua-energía» (las compensaciones entre estrategias de refrigeración más eficientes desde el punto de vista del agua y de la energía) en el diseño de las instalaciones.  

Conclusión: lapreocupación por el consumo de agua de los centros de datos es una reacción comprensible ante el rápido crecimiento de este sector, aunque a menudo resulta desproporcionada en relación con el impacto real sobre el consumo de agua. La comunicación y la transparencia en torno al diseño de instalaciones eficientes en el uso del agua son fundamentales para abordar las preocupaciones de la comunidad y de las autoridades reguladoras. 

5. La reutilización adaptativa es una herramienta infrautilizada. Las infraestructuras heredadas no suponen un lastre si se abordan de la forma adecuada. 

Ahora que el sector de las infraestructuras digitales se enfrenta a un desafío climático sin precedentes, las infraestructuras heredadas ya no deben considerarse un lastre operativo, sino más bien un activo fundamental para maximizar el valor del ciclo de vida existente y evitar nuevas emisiones de carbono. Una sesión sobre la reutilización adaptativa y la modernización de los centros de datos heredados, moderada porSteve Truebner, deLegence, y en la que participaron ponentes deCMTA, Inc.,JLL,CyrusOne yKeating Resources, puso de manifiesto una oportunidad que suele pasarse por alto en un sector que, por defecto, opta por la construcción desde cero. 

La reestructuración respetuosa con el medio ambiente ya no es opcional; es la base de nuestro futuro. Al ser pioneros en la reutilización adaptativa, los promotores pueden reducir drásticamente el gasto inicial en carbono incorporado, evitando las enormes emisiones de Alcance 3 intrínsecamente vinculadas a la producción de hormigón y acero nuevos. Esta estrategia centrada en el carbono genera al mismo tiempo importantes beneficios operativos, entre los que se incluyen plazos de ejecución más cortos, una eficiencia del capital optimizada y una capacidad de la red eléctrica inmediata que ya se ha garantizado, lo que permite sortear un importante cuello de botella para las nuevas construcciones. 

La sesión puso de relieve los auténticos retos de ingeniería que plantea la rehabilitación de edificios antiguos, pero el panorama general es claro: necesitamos un cambio de mentalidad. Reutilizar y rehabilitar los inmuebles industriales, en lugar de derribarlos y reconstruirlos, reduce drásticamente la contaminación y mantiene el valor de los activos durante más tiempo. Esto demuestra que la sostenibilidad y la competitividad van de la mano. 

Conclusión:Recurrir por defecto a la construcción de nuevas instalaciones supone, sencillamente, un fracaso a la hora de gestionar tanto nuestra huella de carbono como nuestras inversiones a largo plazo. 

6. Las certificaciones y las normas están pasando de ser «algo deseable» a «algo imprescindible». 

A lo largo de varias sesiones, se abordó la certificación por terceros no como una estrategia de marketing, sino como un mecanismo práctico para rendir cuentas ante las comunidades, los inversores, los organismos reguladores y el propio sector. Se analizó Green Globes® de GBI y Ascent Certification™, que incluye criterios específicos para el diseño y el funcionamiento de los centros de datos, como marco y herramienta para mejorar los resultados en materia de sostenibilidad. 

El énfasis en los resultados verificables se ve reforzado aún más gracias a un nuevo memorando de entendimiento entre GBI y eliMasons Climate Accord(iCA), que vincula el marco de certificación de edificios completos de GBI con las normas de información sobre emisiones de carbono de iCA para la infraestructura digital. Tal y como señalaronMiranda Gardiner, de iCA, ySumayyah Theron, deAvant-garde Sustainable Solutions(presidenta del consejo de administración de GBI), en sus declaraciones relacionadas con el anuncio, el objetivo es lograr una rendición de cuentas de principio a fin: una sostenibilidad que sea verificable simultáneamente a nivel de la cadena de suministro, de los componentes y del edificio. 

La colaboración con EPEAT, destacada porHolly Elwood, delGlobal Electronics Council, añade una nueva dimensión: los productos registrados en EPEAT ahora suman puntos en las certificaciones Green Globes® y Ascent Certification™, lo que amplía la responsabilidad en materia de sostenibilidad hasta el nivel del hardware de las instalaciones. 

Conclusión:el entorno normativo y de inversión está evolucionando hacia una situación en la que la certificación por parte de terceros del desempeño en materia de sostenibilidad será algo esperado, y no opcional. Las organizaciones que hayan invertido en certificaciones se alegrarán de haberlo hecho, mientras que aquellas que no lo hayan hecho se expondrán a riesgos. 

¿Qué vendrá después? 

GBI se compromete a desarrollar las herramientas y los marcos que el sector necesita para impulsar la sostenibilidad. Entre ellos se encuentra nuestro «Guía para centros de datos sostenibles», un recurso práctico para los equipos que se enfrentan a la complejidad de diseñar, construir y certificar centros de datos sostenibles de alto rendimiento, basado precisamente en las conversaciones que tuvieron lugar en Dallas. 

Nos vemos en mayo de 2027 en la cuarta edición del seminario anual «Better Buildings: Data Centers». Mientras tanto, el diálogo no se detiene aquí. 

Descubre los programas de certificación de GBI para centros de datos y accede a la guía «Sustainable Data Center Playbook» en thegbi.org/data-center-playbook. Para obtener más información sobre la colaboración entre GBI e iCA, lee el comunicado completo.